A los amores prohibidos, a los no convencionales, a los amores que se vuelven murmullos entre los que se creen perfectos... a los amores que no conocen fronteras, a los que se les opone el mundo y a los que no admiten un no por respuesta...
A todos ellos les invito a explorar los rincones de mi baúl...

5 ago 2010

La loca


Un día fui una loca que creyó encontrar el amor rosa, de esos de edición limitada y guardo su risa debajo de las piedras de su jardín soñado, en su andar lleno su cartera de amarillentos recuerdos, de ideales recolectados en las aceras nocturnas y desvencijados papeles con poemas a medio escribir. Coqueteaba con la luna, regalaba ojos de ensueño, escondía en madrigueras los anhelos y tristezas, se tragaba el mundo entero de una sola bocanada y podía dormir de pie porque se creía un árbol de duraznos, porque para soñar no hace falta cerrar los ojos.

Un día, la loca perdió el mapa que guardaba celosamente, el mismo que señalaba el camino a seguir, el de sus sueños, el del amor. El amor se convirtió en un intrincado laberinto del que jamás podría salir.
Un día además de loca estaba perdida en su propio laberinto, leyó sus poemas viejos a medio escribir sintio el sol salir a su derecha, El norte estaba justo frente a su rostro se armó de valor la loca y en vez de seguir caminando en círculos decidió saltar los muros persiguiendo su norte.
La loca seguía loca, ahora además de loca también era triste; abandonó el amor rosa que se había inventado para darle sentido a su locura, acomodó en su cartera con mucho cuidado el pedacito de corazón que aun latía sin un ritmo definido y siguió saltando muros con rumbo norte, un caminar lento le llevará a un lugar seguro donde no exista ningún amor posible.
¡huye del amor mientras puedas para que no pueda lastimarte!

Y se hizo historia...



Y pasaron las horas que contaron historias...

La lengua hecha un nudos,
con la saliba gruesa
desvestidas las palabras
ambrosías en la entrepierna.

Me haces presa si me besas
me hiciste noche mil veces
y me invitaste a un cibario
que se perdió en la memoria.

Rubia estela de crinejas
que me embriagan como vino
atormentan en mis sueños
y se enfilan como rejas.

Reverdecen los fragmentos
de las frases sin sentido
y se esfuman en el viento
con la pena de nunca haber vivido.

Pedestales de follaje
que se caen como ruinas
dando paso a la rutina
de sentires sin sentido.

¿Dónde estas princesa mía?
me encandilas y te esfumas
apareces como bruma
sigilosa y transparente.
En mi sueño recurrente
traes nubes de tormenta.

¿Qué sabes tu de sentir?
si solo eres piel y huesos
con unos rubios cabellos
que decoran tu cabeza.
Más yo pierdo la certeza
de tu vana humanidad
y te das con ligereza
te olvidaste de que un día fui yo
quien te hizo sentir princesa
y al fango fuiste a dar.

Jamás lances perlas a los cerdos...

3 ago 2010

Fácil o difícil?

I LOST... ¡¡¡FINDING MY WAY!!!

"Lo difícil se aprende en seguida y lo hermoso nos cuesta la vida..."

Así dice una vieja canción, escogemos el camino fácil o difícil, el segundo como que siempre resulta más tentador... será que es ley natural tener que transitar por el camino más difícil para que luego todo parezca más fácil...?
mientras que por el camino difícil pierdes la fe, la esperanza, dejas de creer en ti misma, te invade el desamor, la frustración, y aun así siempre escogemos el camino difícil... o será que las dificultades nos escogen... será que debo esperar a ser anciana para poder determinar si valió o no la pena transitar por el camino escogido?
Mejor no averiguarlo
habrá algún especialista en preguntas tontas?
necesito uno que reponda las mias...

Liviana...

Silente andar de un pensamiento que recrea a solas la doncella. Vierte sobre sus piernas querellas con destellos de miedo que sombrea.
En sus párpados el sueño que promete, se vacía de rostros la memoria.
Liviana camina por la vida pues ya su mochila no pesa. Sacó de ella los anhelos, desvistió su cuerpo de caricias. Vacío quedo el espacio entre dos cuerpos que se amaron.
Desmembrado quedo el deseo en la ruta fraudulenta de un beso.
Liviana va la doncella sin amor, sin odio, sin ilusión, sin sueños
La ligereza se desata en sus rodillas el calor llega hasta su vientre con olor de terreno baldío esperando ser profanado, deseoso de una intrusa sin casa que invada el vuelo interno de su alma…
Liviana y deseosa.

2 ago 2010

Yo conmigo

Y quien ha dicho que no se puede...
Si es como comerse un durazno a solas, cuando siempre los compartiste mordisquito a mordisquito, siempre, aunque no quisieras, debiste ceder el último bocado, aunque tuvieras que sacarlo de tu boca empapado de tu saliba...
Esta vez me lo comía a solas y era todo para mi... Se hizo demasiado grande pero lo engullí hasta saborear el último bocado...


Y me eche panza arriba sobre el pasto húmedo y frío aún por la reciente lluvia y entonces vi pasar las nubes lentamente. Vi llenarse todo de neblina y a los pocos minutos dispersarse completamente para dejar pasar la calidez del sol, la escena se repitió al menos una docena de veces y yo estaba allí, tan cerquita del cielo, tan dueña de mi, de mi tiempo y de mi espacio.
Me invadió el sopor de un profundo sueño miré a mi alrededor y no estaba sola, estaba conmigo y jugueteamos a un soñar despiertas, vi a través de mis ojos el asomo de la tristeza que se instaló en esa lejana mirada plagada de tiempos conjugados en pasado, entonces decidí inyectar un poco de ese verde murmurante y burlón que hacía mofa de su libertad, su fragancia, su frescura y su esbeltez.
El verde me hizo suya y su frío aliento beso mi rostro, arrogante rasgó mis vestiduras para saciarse de mi piel mis brazos inertes se entregaban al desafío de tocar el cielo, estaba yo conmigo y volvió el silencio invadido por el murmullo de mis ramas, estaba yo conmigo y yo era árbol, era un verde, fresco y fragante... árbol después de copular indecentemente con la naturaleza.
Caminé lentamente de regreso a la realidad y me deje allí en la cima de la montaña... el viento arrancará cada hoja que intente secarse sobre mis ramas hasta que haya limpiado totalmente los recuerdos de que algún día fui mujer y tuve piel.
Si algún día de viento otoñal una hoja seca roza tu rostro, extiende tu mano y alcánzala antes de que pierda, podría ser el último de mis recuerdos