A los amores prohibidos, a los no convencionales, a los amores que se vuelven murmullos entre los que se creen perfectos... a los amores que no conocen fronteras, a los que se les opone el mundo y a los que no admiten un no por respuesta...
A todos ellos les invito a explorar los rincones de mi baúl...

25 feb 2010

Desnúdate


Desnúdenme tus manos lentamente
sobrenadando senos y caderas,
y desliza tus dedos diligente
entre botones, lazos, cremalleras.
Mira mis ojos y ábreme la blusa,
y descuelga los pechos prisioneros,
que mi deseo nada te rehusa,
y ellos son del deseo mensajeros.

Se abren a tí como dos rosas tiernas,
esperando la lengua en los pezones,
y percibo temblores en mis piernas,
y un aire abrasador en los pulmones.

No hay en mi ofrecimiento ambigüedades,
va a tí sin desvergüenza o timidez,
y aunque con tinte de frivolidades,
parece siempre la primera vez.

Besa con humedad mi boca hambrienta,
y haz que ambas lenguas jueguen en contacto,
no ha de haber nada a lo que no consienta ,
mía es la voluntad, tuyo es el acto.

En la espalda hay insólitos caminos
que mi mano jamás ha transitado,
y de tus dedos brotan remolinos
erizando la piel de mi costado.

En breve y delicada sacudida
mis hombros de la blusa se desprenden;
semidesnuda estoy, y enardecida,
y alzo los brazos, que hacia tí se extienden.

Detente brevemente en la cintura,
rodéame en caricias circulares,
y explora el resto de mi arquitectura,
con paso franco a todos mis lugares.

Cae la falda a los pies..., al fin desnuda...
Qué libertad e independencia siento.
No queda en mí vacilación ni duda,
sólo serenidad..., y atrevimiento.

Están mis ojos en tus ojos fijos,
y tus manos me arropan insistentes;
suaves contactos causan regocijos,
lentas fricciones llegan más frecuentes.

Aproxímate más, cúbreme entera,
encadéname a tí, y abre mi rosa,
dame un beso total, de tal manera
que resulte en fusión voluptuosa.

Quédate en pie y recibe el doble abrazo,
y al rodear tu cuerpo con mis piernas,
introduce tu furia de un zarpazo
anegando mis cámaras internas.

El ímpetu, el gemido y los sudores
me dirán que soy tuya y eres mía;
seremos mutuamente posesoras,
como el cauce y las aguas en el río.

3 feb 2010

Dulce y vanidosa

Me dibujo en la sombra que siempre persigue tu andar, la cadencia de tu cuerpo, y el destello decorado de tus rubios cabellos, mi pierdo en el borde que separa tu piel de tus vestidos, más me embriaga la tormenta que dibuja tu figura cual tornado de ricura se traspasa a tu cinismo.
Con la prisa discordante, con la burla entretenida, en la risa sumergida, abres cajas de pandora, nace el caos lastimero, es el verbo suculento con sonidos que se ahogan, adormecen el entorno y todo parece aurora.

Dulce niña que se añora, más mujer que luna llena, solo le basta saberse dueña.

27 ene 2010

Pecado culposo

Esta senda que conduce a la mansa y salva vida de los miedos, conjugando verbos en pasado, y queriendo estar sin quedarse en esta redoma de besos, donde el camino se hace en piel y florece en los deseos pero se queda sin tiempo.
Esta ruta clandestina que moja los recuerdos y me mantiene viva, esta vida sin futuro que espera ansiosa deborar el siguiente segundo, esta es mi vida.
Tan cargada de pasiones y de besos somnolientos, de esperanzas no concretas y rubias cabelleras, con el verso atragantado y la sonrisa de a pocos, con la chispa en la mirada y la valija repleta.
Vida llena, piel de puerto, mar en calma, tibio aposento, que me invita y me seduce y me roba el aliento, vida eterna, de dulces corrientes mensajera, hecha pan, hecha agua, hecha toda mi alimento, del respiro, de los ojos, con un millón de argumentos.
Vida de mi vida, no hay mas dicha si te tengo.

4 ene 2010

El tiempo de espera...

"El universo no tiene favoritos"

Desconozco al autor de está frase, pero me ha llevado a pensar, que rompe con algunos de nuestros esquemas sobre la suerte. Tal vez sea más bien una cuestión de "Causa, efecto" y eso nos lleve a su vez a preguntarnos, ¿Cual es el origen de la causa?
Estamos tan obsesionados con el factor tiempo, que marca irremediablemente la mayoría de nuestras acciones, la manera en que las experimentamos, los pensamientos que las limitan y que impiden que las desarrollemos con la plenitud total y absoluta que se merece cualquiera de nuestros actos, hasta el punto de que, se nos ha olvidado como perder el tiempo de manera consciente, pero, ¿Es posible? Puede que el momento en que somos capaces de "perder el tiempo" como una toma de conciencia, deja de ser perdido, porque adquiere un valor, tal vez por eso forma parte de un aprendizaje, que como la mayoría de los aprendizajes podemos adquirirlo tortuosamente o de manera fácil y sencilla.
Una elección para cada instante.

Derribando muros

Soltar para olvidar.

Así es más fácil perdonar.
Hoy dejo en blanco la imagen que tenía de ti y te tomo de nuevo, sin más preámbulos, sin juicios anteriores, sin dolor, sin recuerdos turbios, te tomo así, transparente sin más imagen que la que te refleja en la pupila de mis ojos oscuros y es entonces cuando me atrevo a mirarme de nuevo al espejo, para poder verte en él sin sobresaltos.
Me miro y te reconozco y como si fuera la primera vez que te veo, te miro despacio, tanto, tan despacio, que mi respiración se hace imperceptible, tus labios me parecen más rojos que nunca, más carnosos, más deseables y me aparto del espejo, para encontrarme en ellos.
En ese juego de solitarios espejos, que me atrapa en su laberinto de cristal, solo cabe la verdad, el compromiso, la evolucionada inocencia, las aguas tranquilas de mi experiencia, de dudas y certezas, de pasión por la vida, de piel, de amor, de coraje y dulzura.
Y después de verme, de mirarme con la libertad con la que solo los más pequeños y los más grandes se atreven a hacerlo, me vuelvo a subir de puntillas en esa escalera improvisada, para mirarme a través del espejo y entonces me veo, me sorprendo de poder seguirme sorprendiendo y me quedo en esa experiencia, en el placer de unos minutos robados al tiempo, para que no se pierda en el espacio de la infinita locura del pasado.
A veces es necesario derrumbar los muros que con mucho esfuerzo y tiempo hemos construido, como dice el viejo adagio, aunque sea para poder ver la luz del sol...
Frente al espejo donde te vi directamente a los ojos, se reflejó uno a uno esos muros que necesitan derrumbarse cuanto antes; esos muros que me impeden ver a los demas, incluso esos muros que nos impiden ver a los que están a mi lado, los muros que me impiden aceptarme y aceptarles como son, los muros que, atravesados en el camino no me dejan avanzar, esos que cada vez cierran más el espacio a mi alrededor, esos que no me permiten ver que el sol sale en el horizonte y se pone en el lado opuesto...

hoy es un buen día para comenzar...