
Somos piel, además de agua.
Te dedico amor, un pequeño homenaje a tu piel, que me hace sentir en tantas ocasiones como si fuera capaz de caminar sobre el agua, que me hace flotar en ella, como si la magia de la vida, no tuviera límites.
Esa piel, que me hace gritar y susurrar al mismo tiempo, sin siquiera abrir la boca, que me hace vibrar en una caricia, que me hace sentir mi alma y como se expande, con solo visualizar tus manos, como una mirada, en cada amanecer.
Somos piel y sentir tu presencia, fragilidad y fortaleza, nos ofrece la oportunidad de ir más allá de lo que somos, en su efecto boomerang, volviendo a nacer en cada caricia. Existen tantas maneras de acariciarte, como maneras de vivir.
Gracias por compartir tu luz, en la luz de mi piel, porque la energía que desprende una caricia, un abrazo, puede transformarme la vida y mi mundo cambia de colores pintando en cada amanecer la grandeza de lo posible...
Esa piel, que me hace gritar y susurrar al mismo tiempo, sin siquiera abrir la boca, que me hace vibrar en una caricia, que me hace sentir mi alma y como se expande, con solo visualizar tus manos, como una mirada, en cada amanecer.
Somos piel y sentir tu presencia, fragilidad y fortaleza, nos ofrece la oportunidad de ir más allá de lo que somos, en su efecto boomerang, volviendo a nacer en cada caricia. Existen tantas maneras de acariciarte, como maneras de vivir.
Gracias por compartir tu luz, en la luz de mi piel, porque la energía que desprende una caricia, un abrazo, puede transformarme la vida y mi mundo cambia de colores pintando en cada amanecer la grandeza de lo posible...